Juegos Olímpicos de Tokio 2020: Teresa Portela, la remera refractaria que ya tiene la moneda que falta

Juegos Olímpicos de Tokio 2020: Teresa Portela, la remera refractaria que ya tiene la moneda que falta

Actualizado

2021.03.03 –
04:43

Teresa Portela no entiende la vida sin canoa. Desde los 9 años empezó a palear como actividad de verano en el club Ra de Aldn de Cangas, donde David Cal también creció atléticamente, apenas se bajó del barco. Fue solo en las últimas semanas de su embarazo que perdió el contacto con la pala antes de dar a luz a su hija, Nairat, en marzo de 2014.

Teresa, que ahora tiene 39 años, ha cumplido el sueño que le quedaba: colgar una medalla olímpica. Lo hizo el martes en la final de K-1200 en Tokio, con la plata detrás de la intocable Lisa Carrington (3 oros olímpicos) en los juegos en los que hizo historia. convirtiéndose en el primer deportista español en participar en seis competiciones olímpicas, por delante de la tenista Arantxa Sánchez Vicario y la ex nadadora Mara Pelez en la temporada de verano y Mara Jos Rienda en la temporada de invierno.

Pero su historia de amor con los Juegos fue amarga. No se había perdido una cita desde su debut en 2000, solo tenía 18 años, pero el podio lo evitaba, ocasionalmente solo unos pocos miles. En 2012, fue cuarto en Londres, solo 198 milésimas detrás del bronce, y tiene tres quintos lugares, en Atenas en 2004 en las pruebas K2 y K4 500, y en Beijing en 2008 en el K4 500.

“La medalla es el sueño de todo deportista”, le dijo a MARCA hace unos meses. «Pero con el tiempo, más allá de las medallas, he aprendido a evaluar los cuartos puestos, y también el quinto. Los considero resultados muy importantes porque aprecio la complejidad de clasificar para algunos partidos».

Prueba explosiva

A pesar de la explosividad de la prueba Teresa Portela ha considerado todas las opciones competitivas a lo largo de los años. Está fisiológicamente adaptado, pero está impulsado por los sentimientos. “Los tiempos son similares a los que yo hice, no empeoraron a pesar de la edad”, dice. Así, mantuvo su fuerza y ​​resistencia y trató de perfeccionar los detalles técnicos que le permiten progresar.

Teresa es licenciada en educación física y tiene una licenciatura La fisioterapia es una profesión a la que también se dedica su marido, David Mascat. Juntos tienen una clínica en O Grove (Pontevedra), trabajo que combina el piragüismo y la vida familiar. Con 15 medallas mundiales y 17 europeas, Teresa complementa sus increíbles palmas con otra medalla, esta vez olímpica, que faltaba.

Ahora, el colgante especial que lleva desde marzo de 2014, que consta de tres anillos entrelazados en los que destaca su hija, el nombre de Naira, debería tener un lugar alrededor de su cuello con una medalla olímpica.

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