bochorno tecnológico en el anuncio de candidatura con Musk

Ron DeSantis quiso romper moldes ise miércoles con una presentación de candidato a la presidencia de EE.UU. nunca vista: en Espacios, la transmisión de Twitter para la transmisión en vivo de audio. Y con una compañía de relumbrón: Elon Musk, polémico multimillonario, dueño de la red social y cada vez más presente en el discurso político y más escorado hacia posiciones conservadoras.

Le hubiera ido mucho mejor en un plato de televisión, una emisora ​​de radio o un directo de YouTube. La retransmisión en Espacios es una bochorno tecnologico. Musk, acostumbrado a hacer volar cohetes que un día llegarán a la Luna oa Marte, no fue capaz de que el anuncio despegara Durante un buen rato.

La retransmisión, moderada por el emprendedor David Sacks, empezó algo después de las seis de la tarde (medianoche en España), a la hora prevista. Pero, casi de inmediato, se perdió el sonido. Poco después, Sacks pidió disculpas por los problemas y escuchó a Musk decir que los servidores se habían colapsado. El sonido volvió a desapacercer. Algo más tarde, se escucharon voces distorsionadas y duplicadas. Otra vez el servicio se cayó.

Hasta las 6.26 de la tarde, a DeSantis no le pudo escuchar la frase central de su comparecencia: “Me presento a la presidencia de EE.UU. para liderar nuestra gran remontada americana”, dijo. Era la presentación de su lema de campaña, una evolución de su rival, Donald Trump, el célebre ‘Make America Great Again’ (‘Hacer grande a América otra vez’).

Pero, para entonces, lo que pudiera decir DeSantis en su gran puesta de largo como candidato ya había sido arruinado por ese fiasco tecnológico. Twitter y otras redes sociales se etiquetan como ‘caído’ o ‘fallo de despegue’. La mención más repetida -y más graciosa y aguda- la tuvo el hijo de Trump, Donald Trump Jr.

Saks y Musk trataron de dar la vuelta al asunto y pintarlo como un gran éxito para DeSantis: «Enhorabuena por colapsar internet», dijo el primero, mientras que el segundo de justificar que esto ocurrió por albergar la conversación en su cuenta, con más de 140 millones de seguidores.

Pero la presentación siguió lastrada por problemas -muchos usuarios de Twitter no pudieron entrar en el Spaces original y tuvieron que escuchar por retransmisiones compartidas en otras cuentas, el sonido se cayó por unos segundos en otros momentos y se intercalaban ruidos- y otros rivales aprovecharon el fiasco para hacer leña.

Entre ellos, quién podría ser un rival en las elecciones generales, si DeSantis intenta imponer a Trump. “Está tan entrelazado funcionalmente”, comparó Joe Biden en Twitter, con su web de campaña de reelección. También lo logró Nikki Haley, otra candidata republicana a la presidencia, que alardeó de su anuncio sin problemas el pasado 15 de febrero.

Cuando por fin se le pudo escuchar, DeSantis repitió las líneas principales de su mensaje, el de la gente, los estadounidenses corrientes, contra las liberal elites y su extremist ideología.

También lanzó un par de dardos a Trump, aunque sin mencionarle. Habló de que él es “energético” -tiene 44 años, frente a los 76 del expresidente- y dijo que gobernar “no es entretenimiento, no va de construir una marca o de postureo ético”. Pero lo peor se lo llevó el mismo: el anuncio en Twitter fue un tiro en el pie.